Regulatel está conformado por las autoridades reguladoras de telecomunicaciones de América Latina, el Caribe y Europa, e integra a organismos de Colombia, Honduras, RD y otros

La República Dominicana asumió por segunda ocasión la Presidencia de la Asociación de Reguladores de Telecomunicaciones de América Latina (Regulatel), un hecho que marca un hito en el posicionamiento regional del país y consolida su papel activo dentro de la gobernanza del sector de las telecomunicaciones.
Al asumir el cargo en representación del país, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, destacó que esta nueva responsabilidad institucional que trasciende lo protocolar y coloca a la República Dominicana en una posición estratégica para impulsar consensos regionales
Durante la 28.ª Asamblea Plenaria de Regulatel, celebrada en Punta Cana, y tras el traspaso de la presidencia desde Colombia —representada por Claudia Ximena Bustamante, directora ejecutiva de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC)—, Gómez Mazara resaltó la importancia del organismo como espacio de articulación regional.
«Regulatel no es un organismo más: es el punto donde convergen reguladores, operadores, foros multilaterales y socios estratégicos«, afirmó.
Foro técnico estable
A través de una nota de prensa, el titular del Indotel, subrayó que la fortaleza de Regulatel radica en su vocación de permanencia y en su capacidad de sostenerse como un foro técnico estable, incluso en contextos regionales complejos.
En ese sentido, señaló que «no hay regulación efectiva sin cooperación«, una premisa que, a su juicio, ha permitido al organismo avanzar durante casi tres décadas mediante el trabajo articulado de sus miembros y el aprovechamiento del capital técnico de los equipos reguladores.
Al asumir la presidencia, República Dominicana se compromete a impulsar una agenda enfocada en los principales desafíos compartidos por la región, entre ellos el cierre de brechas digitales, el fortalecimiento de la seguridad digital, la mejora sostenida de la calidad de los servicios, la asequibilidad y la adaptación de los marcos regulatorios a la acelerada evolución tecnológica.
