Juan Soto solo necesitó una llamada a las Grandes Ligas ese mayo de 2018 para incrustarse con tanta firmeza en el line-up como para jamás volver a las ligas menores… ni siquiera para alguna rehabilitación.
Siete temporadas después, con una fortuna nunca antes garantizada a atleta alguno, el jardinero también tiene asegurada una atención acorde al tamaño de los dígitos que se giran a sus cuentas bancarias desde que debute esta tarde (4:10 pm) con los Mets, en Houston, frente a los envíos de su compatriota Framber Valdez.
Un Soto que se queda en Nueva York, pero que se muda a Queens como la pieza con la que el multimillonario dueño del equipo, Steve Cohen, aspira a hacer frente al trabuco de los Dodgers.
Más allá de Soto habrá más de un centenar de historias que promete escribir el pelotón dominicano que asiste a su temporada 69 de forma consecutiva a la Major League Baseball.
Desde que Osvaldo Virgil abrió la puerta en 1956 y hasta Kelvin Alcántara (2024) como el más reciente en ingresar por ella ya son 938 hombres de matrícula quisqueyana los que gozan de la categoría de bigleaguers.
