El oncólogo José Ramírez indicó que ese centro está recibiendo entre 1,200 y 1,500 nuevos pacientes cada año afectados de esta patología

Claudia Fernández

Como «la verdadera epidemia del siglo XXI», así catalogó el director del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart), José Ramírez, la situación actual del cáncer, no solo a nivel del país, sino como una problemática que afecta a todos los países del planeta.

«Anualmente, en el mundo mueren nueve millones de personas de cáncer y hay 20 millones de casos nuevos. Los números que actualmente estamos teniendo de cáncer en el mundo son alarmantes», dijo al iniciar la conversación.

El cirujano oncólogo indicó que un diagnóstico temprano es fundamental para tener un tratamiento exitoso, hecho que va de la mano con una buena educación de la población y acceso a un sistema de atención primaria bien desarrollada.

Ramírez precisó que «la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dice que el problema del cáncer en América Latina apenas inicia. De aquí a 2050 se supone que vamos a tener de un 35 a 40 % más de pacientes de lo que tenemos ahora».

Con relación a los pacientes locales, destacó que «estamos haciendo poco diagnóstico temprano en el país y en prevención estamos muy atrás. Lo que sí siguen llegando muchos pacientes en etapas muy tardías y eso complica el manejo, su supervivencia y complica los costos».

Tiempos de espera

Un avance que reconoce en el Incart es la reducción de los tiempos de espera.

El especialista recordó que hace unos cuatro años, cuando llegaba un paciente con sospecha de cáncer, debía esperar hasta tres meses para lograr una cita con un oncólogo. 

«Con la apertura de la consulta de atención inmediata, a un paciente con diagnóstico de cáncer o con una alta sospecha, lo está viendo un especialista ese mismo día o, como mucho, a las 24 o 48 horas», resaltó.

Más pacientes y menos especialistas

«Mucho volumen de pacientes y pocos médicos especialistas«, esa es la situación del día a día en el Incart, según Ramírez.

«Es un reto, no solo al hospital, sino del sistema de salud dominicano. Hay una serie de especialistas que están escaseando a nivel hospitalario, por ejemplo, los endocrinólogos. Para que un paciente llegue rápido a un quirófano a operarse de cáncer o a la quimioterapia, implica hacer las tomografías, las radiografías, las evaluaciones cardiovasculares, las evaluaciones de endocrino, que ahí nos está dando mucho dolor de cabeza», agregó.

Otro punto que destaca es que luego que los pacientes entran en remisión, en vez de continuar los chequeos en un centro de atención primaria, se quedan en el hospital utilizando estas especialidades secundarias, limitando las citas para los pacientes que llegan nuevos. Cardiología es una de las más utilizadas.

Hace tres años, el hospital recibía entre 500 y 700 pacientes nuevos cada año, ahora ronda entre los 1,200 y 1,500. «Eso es mucho, eso es alto con un hospital del volumen que nosotros manejamos», asegura el doctor.

Los de mayor incidencia

En cuanto a los tipos de cáncer más diagnosticados, Ramírez señaló al de mama en las mujeres y de próstata en los hombres como los que encabezan los listados. 

«Todavía el cáncer de mama es el más frecuente, pero cáncer de próstata viene subiendo a una velocidad alarmante y pasmosa. La interrogante es si hay más hombres que se están chequeando o se están haciendo más diagnósticos», acotó.

Otro cáncer de gran incidencia es el cervicouterino, el único que se previene con vacunas y chequeos frecuentes hasta cinco o seis años antes de que dé signos.

«Es un poquito vergonzoso todavía que en nuestro país tengamos ese cáncer entre los cinco primeros cánceres», comentó.

Aunque no es el más frecuente, el cáncer de pulmón es el que más seres humanos mata. Cáncer de colon y las enfermedades hematológicas (leucemias, linfomas y mielomas) completan la lista.