Es una mezcla de términos locales, referencias culturales y metáforas, siendo incomprensible para aquellos ajenos al mundo del crimen organizado.

Ramón Cruz BenzánSanto Domingo, RD10/01/2025 00:00 | Actualizado a 10/01/2025 00:00
El narcotráfico en República Dominicana, como en muchas otras partes del mundo, ha desarrollado un lenguaje codificado para ocultar sus actividades ilícitas y evadir la acción de las autoridades.
Este código, en constante evolución, es una mezcla de términos locales, referencias culturales y metáforas, diseñado para ser incomprensible para aquellos ajenos al mundo del crimen organizado y a muchos de estos términos se les ha dado significados que en nada tienen que ver con el narcotráfico.
El lenguaje secreto del narcotráfico dominicano no es estático. Constantemente se adapta a los cambios en la sociedad y a las nuevas tecnologías.
Con la proliferación de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería encriptados, los narcotraficantes utilizan emojis, gifs y acrónimos para ocultar sus comunicaciones.
Descifrar este lenguaje es un desafío constante para los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el Ministerio Público, quienes deben estar al día con las últimas tendencias y modismos para poder interpretar las comunicaciones interceptadas.
Además, el uso de tecnologías de encriptación, cada vez más sofisticadas, dificulta aún más esta tarea.
Al utilizar un lenguaje encriptado, los narcotraficantes dificultan la labor de las agencias de inteligencia, permitiendo mantener en secreto las operaciones, protegiendo a los involucrados y evitando alertar a las autoridades.
Muchas de las expresiones que escuchamos en las narco novelas o narco-series, en producciones como “Pablo Escobar: el patrón del mal” o “Narcos”, se han ‘infiltrado’, durante la última década, en el vocabulario de los hispanohablantes, y los dominicanos no son la excepción.
Dentro de las características del lenguaje secreto dominicano se utilizan palabras y expresiones propias de la cultura dominicana, dándole un carácter más local y difícil de rastrear.
Igualmente, referencias a la cultura popular, películas, canciones, personajes históricos y eventos locales son utilizados como metáforas para referirse a drogas, armas o personas involucradas.
“Hacer una vuelta” o “coronar” son frases que, si bien provienen de la jerga del narcotráfico, se utilizan en las calles de nuestro país. A muchos de estos términos se les ha dado significados que nada tienen que ver con las sustancias ilícitas.
«cocinar»
También códigos numéricos, se asignan números a diferentes cantidades de drogas, dinero o tiempo, así como comparar elementos del narcotráfico con objetos cotidianos para disimular su verdadero significado, por ejemplo, «cocinar» puede referirse a la producción de drogas y se incorporan términos propios de los barrios marginados, donde a menudo se originan estas organizaciones criminales.
