El año en que se reportaron más casos de este tipo fue 2008, con 2,886 casos
Mientras que el de menor incidencia fue 2001, con 1,086

Durante el primer cuarto del siglo XXI, entre los años 2000 y 2024, la República Dominicana ha registrado al menos 49,284 muertes violentas, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y de los Análisis Estadísticos de Criminalidad de la Policía Nacional.
La cifra incluye casos de homicidios en general, que abarcan los abatidos por agentes de la Policía, feminicidios y suicidios.
El año más trágico registrado fue el 2008, con 2,886 casos, seguido del 2011 (2,733) y el 2010 (2,612).
Otros de alta incidencia fueron el 2007 (2,604), el 2009 (2,541) y el 2012 (2,515).
En contraste, el año con menor número de casos fue el 2001, con 1,086, seguido del 2000 (1,090) y el 2024 (1,189).
Entre los años más recientes, destacan el 2023 con 1,996 y el 2022 con 1,998 casos.
En la información recopilada, la mayoría de las víctimas fueron hombres jóvenes. El grupo de edad más afectado es el de 25 a 29 años, que encabeza las estadísticas de muertes violentas, seguido por los grupos de 20 a 24 años, 35 a 39 años y 40 a 44 años.
También, hay una elevada cantidad de personas fallecidas por acciones violentas que no estaban registradas en la Junta Central Electoral (JCE).
Cambios en el tiempo
En relación con los feminicidios, en los últimos años el país ha registrado un aumento en estos casos, especialmente entre víctimas jóvenes, una diferencia de lo observado en períodos anteriores. Entre 2000 y 2010, la falta de conciencia sobre la violencia de género y el silencio social contribuyeron a que muchas muertes pasaran desapercibidas o se clasificaran como simples homicidios.
En años anteriores, las tragedias familiares solían considerarse eventos aislados. Sin embargo, en los últimos años, estos casos han aumentado, a menudo protagonizados por personas que actúan movidas por la ira o por trastornos de salud mental. Un ejemplo de esto es el caso de la médico militar Ana Josefa García Cuello, quien decapitó a su hija de seis años en el municipio Santo Domingo Este.
Algunas de las principales diferencias observadas en este período
Feminicidios
- 2000-2010: Durante esta primera década, los feminicidios existían, pero no eran tan visibles ni estaban tan sistemáticamente registrados. La falta de conciencia sobre la violencia de género y el silencio social en torno a este tipo de crímenes contribuyó a que muchas muertes pasaran desapercibidas o se clasificaran como simples homicidios.
- 2011-2020: En esta segunda década, los feminicidios aumentaron y se visibilizaron más, debido al trabajo de organizaciones feministas, la prensa y el fortalecimiento de políticas públicas, como la Ley 24-97 contra la violencia de género. Sin embargo, pese a los esfuerzos de sensibilización, el país aún tenía una alta tasa de estos casos.
- 2021-2024: En los últimos años, el país ha visto un aumento en los feminicidios, especialmente con víctimas jóvenes. A pesar de los avances en el tratamiento legal y en la visibilización del tema, sigue siendo una de las formas más trágicas y persistentes de violencia.
Crímenes de bandas y enfrentamientos
- 2000-2010: Durante esta etapa, los crímenes relacionados con bandas criminales estaban presentes, pero las actividades de las bandas no eran tan estructuradas. Las muertes eran principalmente fruto de disputas entre delincuentes y no siempre involucraban a la ciudadanía
- 2011-2020: En estos años, las bandas criminales se fueron consolidando, especialmente en zonas urbanas como Santo Domingo y Santiago. La violencia entre bandas por el control del narcotráfico y el microtráfico de drogas aumentó significativamente y los enfrentamientos entre ellas, o con las fuerzas de seguridad, se hicieron más frecuentes.
- 2021-2024: En la actualidad, las bandas criminales siguen operando de manera más visible, no solo en enfrentamientos con la Policía, sino también en crímenes que afectan directamente a los ciudadanos, como asaltos, extorsiones y hasta homicidios. Pese a que las estrategias de control y combate a estas bandas han mejorado, la violencia sigue siendo un desafío importante para las autoridades del país.
Tragedias familiares y crímenes filicidas y parricidas
- 2000-2010: Las tragedias familiares, como los crímenes cometidos por miembros de la misma familia (filicidio y parricidio), fueron eventos aislados. Sin embargo, no se les prestaba la misma atención mediática ni social que a otros crímenes.
- 2011-2020: Los casos de filicidio y parricidio empezaron a aumentar y llamar la atención. El cambio en la exposición de estos crímenes vino de la mano con un aumento de la cobertura mediática sobre las tragedias familiares y una mayor conciencia sobre la salud mental y los trastornos emocionales.
- 2021-2024: Este fenómeno ha continuado con una fuerte alarma social en torno a los actos de violencia extrema dentro de las familias. La violencia doméstica, exacerbada por problemas emocionales o trastornos mentales, sigue siendo un tema grave. Los casos de madres o padres que mataban a sus hijos se volvieron más frecuentes, como el caso de Ana Josefa García Cuello, quien mató a su hija Elianna Frías García.
