En 2024, los haitianos han muerto a causa de las pandillas, explosiones, cólera y hasta por disputas por un juego de fútbol

Miguel Caireta Serra

2024 ha sido catastrófico para Haití. En este último año, las pandillas se han apoderado de la capital Puerto Príncipe, el gobierno provisional ha flaqueado por todos sus frentes y, por si no fuera poco, los haitianos han muerto en matanzas, inundaciones, terremotos, a causa de la brujería, de hambre, por disputas en un juego de fútbol, explosiones y cólera. Ante esto, la política migratoria de República Dominicana ha sido definida por las deportaciones masivas y el control de la frontera.

Mientras los asesinatos han estado a la orden del día, Haití ha vivido una oleada de atentados contra los derechos humanos. Las matanzas han tenido lugar en medio de una población que sufre de hambre, violaciones a mujeres y niñas, reclutamiento de niños para la guerra y tráfico de personas. Estas han sido las principales matanzas y desgracias en Haití en el último año.

8 de enero: siete muertos

El año empezó con el terror en Mariani, una comuna situada al sur de Puerto Príncipe. 7 Personas murieron. Entre las víctimas había pequeños comerciantes. Otras personas fueron secuestradas. Los asesinos buscaban controlar la Ruta Nacional número 1, según informó el periódico Haití 24.

7 de febrero: el caos de Guy Philippe

El exconvicto Guy Philipe, conocido por ser un líder agitador en Haití y haber estado preso en Estados Unidos por narcotráfico, regresó a Haití para agitar el ambiente. El 7 de febrero se produjeron manifestaciones violentas pidiendo la renuncia del primer ministro Ariel Henry.

Al menos una persona murió y varias más resultaros heridas en las protestas que miles de haitianos llevaron a cabo en la capital. En varias partes de la capital se escucharon disparos, las escuelas no abrieron y el transporte público no funcionó con normalidad.

1 de marzo: policías muertos

»Miembros de las fuerzas del orden, dedicados a la protección y la seguridad de nuestro país, han perdido trágicamente la vida en el ejercicio de su profesión, por no hablar de las numerosas víctimas que se producen a diario entre la población civil», indicó el Ejecutivo haitiano en un comunicado.

3 de marzo: ataque a una cárcel

Una decena de personas murió tras el ataque a la prisión civil de Puerto Príncipe, algunos de ellos despedazados por los perros, como consecuencia de una noche marcada por la violencia. En esa época, el primer ministro haitiano Ariel Henry, que era líder en aquel entonces, estaba fuera del país.

20 de marzo: muertos en las calles de Petion-ville

Aparecieron siete cadáveres esparcidos por las calles de Petion-ville, en las colinas de la capital de Haití. Algunos cuerpos aparecieron con disparos y otros carbonizados. Durante la noche se escucharon tiros por la zona, pero no se conocieron las circunstancias exactas de las muertes. Dos días después, se informaba de que se encontraron al menos 30 cadáveres en las calles durante esa semana. 

La agencia EFE pudo confirmar la presencia de los cuerpos, la mayoría de ellos carbonizados y algunos apilados, que regaban las calles mientras la vida transcurría con cierta normalidad a su alrededor.

19 de abril: muerte en Carrefur

Las pandillas atacaron el municipio de Carrefur, fronterizo con Puerto Príncipe, y tomaron el control de la comisaría, según informó Le Nouvelliste. Además, abrieron fuego contra los residentes de la zona Waney 93, dejando a siete personas muertas.

«Los bandidos ingresaron a la comisaría de Omega, liberaron a los presos. Allí estaban dos policías, les quitaron las armas y los liberaron en Bizotón. Por el momento, la subcomisaría de Saint-Charles y la comisaría de Omega no tienen agentes de policía», indicaron.

27 de mayo: asesinato de misioneros

Mientras la ayuda de Kenia se retrasaba y no acababa de llegar a Haití, las bandas armadas continuaron sembrando el terror entre la población. El 27 de mayo se conoció la noticia de que las pandillas asesinaron a dos misioneros estadounidenses que operaban en un orfanato. 

Por aquella época, además, el presidente de Kenia, William Ruto, prometió que la misión buscaría «aplastar» a las pandillas

9 de junio: asesinato de policías y quema de niños

Tres agentes de la Unidad Antipandillas de la Policía Nacional de Haití fueron asesinados en Sans Fil, Delmas 18, víctimas de una emboscada por parte de las pandillas. Los fallecidos fueron Fermetus Emelin, Piton Wilkens Jean Junior y Clovis Peterson, que iban en un vehículo blindado que fue incendiado tras la emboscada. Los asesinatos fueron reinvindicados en un vídeo por el expolicía y líder pandillero Jimmy Cherizier.

Ese mismo mes, la ONU publicó un informe en el que especificaba que en Haití no solo estaban muriendo niños, sino que también los estaban reclutando, violando, mutilando, quemando y usando para la guerra.

19 de julio: muertos a causa de brujería

Una mezcla de combustible, el encendido de una vela y una ceremonia mística de vudú causaron el incendio de una embarcación en la que viajaban más de 80 migrantes haitianos y que causó la muerte de al menos 40 de ellos. La información fue facilitada por varios de los supervivientes de la tragedia.

En ese mes, además, Haití enfrentó también el paso indirecto del huracán Beryl. Sin embargo, los daños fueron de escasa consideración.