Resalta que no se han reportado abusos físicos, persecuciones o asesinatos contra periodistas en el país

Paola Wisky

El Índice Chapultepec sobre la Libertad de Prensa en las Américas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) muestra este año el descenso de República Dominicana al segundo lugar, algo que, a juicio de la entidad, «no arroja muestras preocupantes de deterioro de la libertad de expresión en el país». 

De acuerdo a la SIP, la posición actual del país «evidencia que quienes ejercen el rol de contrapeso a los poderes del Gobierno dominicano: propietarios y ejecutivos de medios de comunicación, periodistas integrados a asociaciones y veedores independientes, tienen y despliegan capacidad proactiva para mantener logros en el ejercicio periodístico». 

La nación caribeña fue superada por Chile, al alcanzar un 2 77,75 ante un puntaje máximo de cien, indica el informe. 

El Índice señala que el descenso podría describir los sinsabores que provocó en los periodistas y expertos dominicanos que valoran el estado de la libertad de expresión y las garantías con las que ejercen su oficio los comunicadores sociales, la aprobación de la Ley 1- 24, que crea la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). 

El informe de la SIP señala que la Ley «atentaba incluso contra el secreto profesional que protege al periodista y sus fuentes de información. Con la excepción de este hecho, que está en vías de solución en la etapa de emisión de este informe, no se han reportado abusos físicos, persecuciones o asesinatos contra periodistas en ejercicio. Un saldo positivo que refleja el puesto obtenido por el país en el Índice». 

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) agrega que el proyecto de cláusula de conciencia para los periodistas, convertido en ley en julio del 2024, y promulgado por el Poder Ejecutivo en septiembre del 2024 «suma méritos al ambiente laboral de la prensa dominicana».  

Pese a puntaje aceptable, hay mejoras 

El índice señala que, con una valoración de veinticuatro puntos, respecto a un máximo de treinta correspondiente a la dimensión Ciudadanía Informada y Libre de Expresarse, «el país obtiene un puntaje aceptable, aunque cabe subrayar que hay mejoras por alcanzar»

Indica que el flujo de información, con 7,75 de un máximo teórico de once, «evidencia que es una subdimensión en la que se debe trabajar para obtener un mejor desempeño; por su parte, los resultados de la libre expresión, con un 9, de un tope de nueve, refleja el grado de tolerancia que se respira en el país en cuanto a manifestar opiniones en medios de comunicación, redes sociales, entre otras plataformas de comunicación».