Los arroceros notan la presión del proyecto de Migración en las zonas de Montecristi y Mao en plena preparación de los terrenos

Álvaro d, Edward F

El sector agricultura es otro de los grandes afectados por el plan migratorio del Gobierno.

Una semana después del inicio del operativo de repatriación de migrantes, desde el sector bananero se aseguró que la situación está generando mucha incertidumbre no solo en los productores, sino también en los compradores por falta de cumplimiento.

Ocurre lo mismo en el segmento del arroz, cuyos representantes afirmaron que notan la presión del proyecto de la Dirección General de Migración en las zonas de Montecristi y Mao en plena preparación de los terrenos para luego regar las semillas, pues la disponibilidad de la mano de obra es escasa y la persecución de las autoridades es mayor. 

El director de la Asociación Dominicana de Productores de Banano (Adobanano), Martín Edwardo, garantizó que hay pérdidas en varios aspectos del sector bananero. El plan migratorio «genera mucha incertidumbre en nuestros productores que semanalmente preparan el empaque del banano para llevarlo hasta el barco (…), también generamos inseguridad ante nuestro comprador porque no cumplimos», declaró. 

Además, explicó que los haitianos no quieren salir a la finca a trabajar por temor a ser deportados, y eso los limita.

«También está el hecho de que algunos extranjeros se están yendo de forma voluntaria para no perder los ajuares al momento de ser deportados. La situación es apremiante para nosotros porque hay escasez de mano de obra, sobre todo en la zona de Valverde y Montecristi», reiteró. 

Por ello, Edwardo hace un llamado en favor del sector bananero para regularizar a los trabajadores con visas de empleo temporal, para así tener garantía de que los mismos no serán deportados. «Estamos de acuerdo con se cumpla la ley, pero para salvar la industria del banano es necesario que se pueda regularizar a nuestros trabajadores y, de esta manera, poder cumplir con los contratos establecidos para este año y los próximos meses», justificó. 

Desde el área del arroz, el presidente de la Federación Nacional Dominicana de Productores de Arroz (Fenarroz), Marcelo Reyes, expuso que la migración haitiana en la República Dominicana es bastante compleja y presenta muchas aristas y desafíos, especialmente en la agricultura. «Estamos presentando escasez en la disponibilidad de la mano de obra, lo que estaría encareciendo la hora/jornal a un ritmo sin precedente, en diferentes zonas del país las misma rondan entre 125 pesos a 160 pesos/hora,  representando un aumento que oscila en  15 por ciento adicional«, declaró.

En consecuencia, explicó que esta situación, a medio plazo, podría verse reflejada en un aumento de los costos de producción y sostenibilidad del sector, lo que reduciría la disponibilidad de alimentos para la población y un alza de los precios. 

Por esa razón, Reyes destacó la necesidad de un control en las fronteras. «La falta de un control fronterizo eficaz facilita la entrada irregular de los trabajadores, evitando el ‘macuteo’, lo que impide al Estado implementar una política migratoria ordenada y beneficiosa al país», declaró Reyes.

El presidente de Fenarroz defendió la necesaria protección de las fronteras e implementación de mecanismos que garanticen que «solo entren los trabajadores para cada sector específico y con permiso de trabajo zonificado a un territorio o demarcación del país».