Animados por gente preocupada por el desarrollo de la comunidad, más de 600 jóvenes y adultos, a partir de los 16 años de edad, forman parte de una promoción que busca titularse en cursos formativos, como hotelería y turismo, corte y confección, creole, inglés, farmacéutica y contabilidad.

Jóvenes estudiantes realizan prácticas en cursos de confección en la Escuela Vocacional de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en Los Alcarrizos.

Nayeli Reyes

Santo Domingo, RD20/08/2024 00:00 | Actualizado a 20/08/2024 00:00

 El espíritu emprendedor de los jóvenes del municipio Los Alcarrizos, en Santo Domingo, ha encontrado una alternativa de formación por excelencia en la Escuela Vocacional de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que funciona en esa demarcación.

Animados por un equipo de gente preocupada por el desarrollo de la comunidad, más de 600 jóvenes y adultos, a partir de los 16 años de edad, forman parte de una promoción actual que busca salir titulada en cursos formativos como Hotelería y Turismo, Corte y Confección, Creole, Inglés, Farmacéutica y Contabilidad.

“Esto se ha convertido en un segundo hogar. Personalmente, desconocía que esta escuela existía y cuando escuche de ella y vi que tenían cursos afines a la carrera que quería estudiar, me inscribí, sin ningún tipo de expectativa y las ha superado todas”, testificó Irving Santamaría, quien reside en la zona de Los Libertadores.

Como Irving, decenas de estudiantes llegaron a las aulas de la escuela vocacional de Los Alcarrizos como producto de las visitas casa a casa, los anuncios en guaguas y el riego de voz que encabezó desde su llegada a la sede, hace un año, el mayor paracaidista Jensy Paulino Solís, de La Fuerza Aérea, quien es el inspector militar.

“Soy de esta comunidad, conozco mi gente y las necesidades y soy alguien a quien le duele lo que pasa por aquí. Cuando llegamos, tristemente, nosotros encontramos solo 90 alumnos en todo el centro, y nos preocupamos porque entendíamos que esta era una oportunidad única que no se podía desaprovechar, que debemos regar la voz, sobre todo porque somos conscientes de que esta es una labor que el tiempo dará sus frutos”, señaló el mayor Paulino Solís.

La mayoría de los que estudian en el centro, tienen una visión clara de lo que quieren aprender y el para que lo necesitan, por lo que se complementan perfectamente con un cuerpo administrativo que se concentra fervientemente en la labor de enseñar, y no deparan en las dificultades para lograrlo, como un incómodo camino que puede resultar lejano y que está sin asfaltar; considerando que de momento no forman parte de los centros que tienen transporte exclusivo.

los propósitos

En total, son 23 secciones, divididas en seis aulas para horas y días de la semana distintos, considerando que trabajan de lunes a domingo de mañana y tarde, en las que 617 estudiantes de Los Alcarrizos, y otras localidades de la parte oeste de Santo Domingo, se concentran en aprender nuevos oficios y agregar su valor al mercado laboral local.Los objetivos, van desde simplemente tener deseo de aprender algo nuevo, hasta darle mayor fuerza a conocimientos previos o adelantarse a lo que se dedicaran en el futuro. Muchos, son estudiantes universitarios de medicina y realizan el programa de farmacia que dura cuatro meses, otros son estudiantes de comunicación y dan la base de oratoria.Sin embargo, el objetivo que más se repite, es el de aquellos que sueñan con establecer sus propias empresas, para lo que aprendan ahí les ha de servir, o de los que ya se dedican a eso y les hacen falta valores que potencien su quehacer.