
Una de las principales barreras para la identificación de cadáveres en República Dominicana es la falta de conocimiento de los familiares sobre cómo ofrecer información precisa a las autoridades del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
Sonia Lebrón, directora del Inacif, explicó a Diario Libre que muchos parientes que reclaman cuerpos en la morgue no aportan datos claros sobre sus familiares, como registros dentales, conocimiento de la estatura, pruebas de tatuajes, entre otros.
Afirmó que los tatuajes tienen un valor importante a la hora de identificar un cadáver y se incluyen entre las características requeridas para de un perfil biológico.
En ese sentido, Lebrón destacó la importancia de realizar estudios odontológicos y guardar al menos una copia como muestra en casa, ya que son uno de los métodos más certeros para la identificación de cadáveres.
Además, aseguró que, aunque las pruebas de ADN son importantes, si no hay una persona para realizar la comparación, estas no sirven de nada.
Lebrón también precisó que, en algunos casos, las huellas de estas personas no son útiles; algunas se encuentran en estado de descomposición, y otras no están registradas en la base de datos.
