Ankara bloqueó Instagram a primera hora del viernes 2 de agosto, sin ninguna justificación oficial, pero esta decisión se produce después de que el Gobierno acusara a la plataforma estadounidense de censura tras el asesinato por Israel del líder político de Hamás, Ismail Haniyeh. Turquía, partidaria del movimiento islamista palestino, condenó el asesinato. Sin embargo, prohibir el acceso a Instagram será probablemente una decisión muy impopular.

Un mensaje de error, un feed que no se actualiza a pesar de los intentos… Desde este viernes por la mañana, los cerca de 58 millones de usuarios de Instagram en Turquía dejaron de tener acceso a la red social. La decisión ha sido anunciada en su página web por la Autoridad Turca de Tecnologías de la Información y la Comunicación (BTK), que no da ninguna explicación. En otras palabras, se trata de un bloqueo administrativo, como la inmensa mayoría de los bloqueos de sitios web en Turquía, explica nuestra corresponsal en Ankara, Anne Andlauer.

El director de comunicación de la Presidencia turca, Fahrettin Altun, criticó duramente la plataforma el miércoles, alegando que «impide publicar mensajes de condolencia por el martirio de (el líder de Hamás) Ismail Haniyeh», que será enterrado el viernes en Qatar.