Reconoció que las nuevas normativas del conglomerado representarán costos adicionales a quienes exportan

Indicó que Agricultura ha invertido para que mejoren su productividad

Irmgard De la Cruz

A partir del 2025, la exportación de productos agrícolas hacia la Unión Europea se verá reforzada, con la entrada en vigor del reglamento 2023/1115 sobre la libre deforestación para productos como el café y el cacao, y la exigencia de certificaciones independientes a los agricultores de productos orgánicos con más de cinco hectáreas, como lo ordena el reglamento 2018/848.

Para el ministro de AgriculturaLimber Cruz, tanto los agricultores como los operadores tienen la responsabilidad de actualizar sus prácticas agrícolas a los nuevos requerimientos de los países compradores. «Es el mercado quien pone las reglas (…), no puedes producir lo que el mercado no quiere», enfatizó a Diario Libre.

Al ser cuestionado sobre si hay preocupación por parte del gobierno de que esto afecte el ritmo de exportaciones agrícolas hacia el conglomerado europeo, Cruz indicó que el Ministerio de Agricultura ha realizado inversiones para apoyar tanto al sector bananero como cacaotero, dos de los rubros a quienes más les impactan estas normativas.

No obstante, reconoció que los productores deberán enfrentar costos adicionales para ponerse al día, y que «hay formas» de sortearlos de querer seguir exportando, como la división de las grandes asociaciones de productores orgánicos en gremios más pequeños, para cumplir con el mandato del reglamento 2018/848 de que estas tengan un máximo de 2,000 miembros para ser certificados como grupo.

«El mundo va evolucionando hacia el cuidado de la trazabilidad, de la inocuidad y de la sanidad de los alimentos. En ese sentido, no es una decisión nuestra, la decisión es si tú quieres seguir perteneciendo y aumentando tus exportaciones hacia los grandes mercados», acotó.

Explicó que la agricultura global está abrazando la tendencia de conseguir alimentos cada vez más sanos y sin afectar al medioambiente, una consigna en la que Europa «lleva la voz cantante», lo que le ha llevado a incrementar medidas que considera favorables para que países, como República Dominicana, eleven sus estándares locales.

A todo esto, el funcionario indicó que la Unión Europea otorgaría «un precio extra» a las fincas que están demostrando contar con una producción en regla con sus normativas, algo que aseguró está consensuado en otros acuerdos.

Las inversiones

El ministro indicó que se han destinado recursos desde la institución que maneja, para que los productores compensen el impacto de estas normativas.

Citó que el sector bananero ha recibido alrededor de 300 millones de pesos –una parte en insumos agrícolas y la otra en efectivo– «para que se vayan adaptando«, a la vez que lo invierten en renovar las plantaciones bananeras e incentivar una mayor productividad del fruto.

«Tenemos un plan a cuatro años de renovación de toda la zona bananera«, aseguró.

En lo que respecta al cacao, recordó el lanzamiento del proyecto piloto Cacao Trace, que busca ser el primero en garantizar prácticas de deforestación cero en el país, y que involucra a 700 productores de Monte Plata, quienes serían beneficiados con asesoría técnica y capacitaciones.