Eco-friendly y sensorial, así es el espectáculo que llegará al Teatro Nacional este viernes 2 de agosto, bajo la producción de la Fundación Sinfonía

No esperen un concierto de música clásica convencional. DiDonato no es una artista al uso. Versátil y comunicativa, es «quizás la cantante más potente de su generación», ha dicho The New Yorker.
Y ahora desafía las convenciones de la ópera con el diseño inmersivo de «Eden«, una extensión de su álbum de 2022, con el que celebrará el poder y la belleza de la naturaleza gracias a una puesta en escena ecléctica que fusione música y teatro e incluye una escenografía móvil.
-Con «Edén» promete un concierto único de alto impacto sensorial, ¿a qué se refiere al definir así este espectáculo y qué juego escénico presenciaremos?
¡Espero que magia! Mi deseo es crear una especie de experiencia meditativa para la audiencia, de modo que puedan sentir que están contribuyendo a la velada con su propia imaginación y viaje individual.
Un elemento de «Edén» es la creación, y como nuestro escenario es bastante abstracto e invitante, la audiencia imaginará cómo se ve su propio Edén. Esta es la imagen que me gustaría que se llevaran a casa.


-Ha dicho que este proyecto (disco) es el más personal de su carrera, ¿qué lo hace tan especial?
Representa muy bien la amplitud del repertorio que he cantado durante los últimos 25 años (desde la música más temprana hasta composiciones del siglo XXI); lleva un mensaje que siento es imperativo considerar como ciudadanos del mundo en este momento (¿aprenderemos a conectarnos verdaderamente con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos?); e involucra la increíble participación de coros juveniles en cada lugar donde actuamos (que es precisamente como comencé mi vida musical, en el coro).
