“No es un río cualquiera”, señala el presidente de la Federación de Campesinos hacia el Progreso (FCHP). “No hay tiempo para hablar, solo para actuar. Tenemos que conservar nuestros ríos por encima de la cabeza de quien sea”.

 

YANIRIS LÓPEZyaniris.lopez@listindiario.com​Santo Domingo
25/07/2024 00:00 | Actualizado a 25/07/2024 00:00

Esteban Polanco, campesino, educador y símbolo de la lucha ambiental en República Dominicana, solicita el gobierno intervenir con urgencia la cabecera del río Yuna, el más caudaloso y el principal recurso agua del país.

“Están destruyendo los manantiales, lagunas y humedales de la naciente del río. Están tumbando el bosque, implementando actividades que no son propias de la zona como ganadería, cultivo intensivo y construcción de caminos con equipos”, denunció el ambientalista en el Encuentro Verde de LISTÍN DIARIO.Polanco es el presidente de la Federación de Campesinos hacia el Progreso (FCHP), un grupo de asociaciones ubicadas en la cuenca alta del río Yuna en la que inciden unas 700 familias de 24 coConsiderado entre los ambientalistas como la persona que más conoce la cuenca alta del Yuna, Polanco asegura que hay que tomar medidas urgentes y drásticas en las comunidades El Torito, La Placeta, El Pino, Los Novillos y la parte alta de Colorado.munidades en un radio de acción de unos 250 kilómetros cuadrados.

Estas comunidades se distribuyen entre las provincias San José de Ocoa y Monseñor Nouel justo en la zona “donde nacen los chorritos, las lagunas que forman los manantiales que corren hacia el Yuna”.

Porque el Yuna no nace en los Montes Banilejos como se ha difundido, dice el activista ambiental.

“Históricamente la gente ha mentido. Dicen que nace en los Montes Banilejos pero es mentira. El Yuna nace en Cerro Montoso, cerca de la línea divisora de Monseñor Nouel y San José de Ocoa. Nace corriendo hacia el sur, va formando como una especie de caracol y gira hacia el norte. Allá han ido técnicos a hacer levantamientos del Yuna y creen incluso que nace en Valle Nuevo, porque pasa rasando cerca del Alto del Novillo, por la vuelta que da. Pero no. El río Yuna nace en La Humeadora”.

Ahí, apunta Polanco, a unos 1,400 metros sobre el nivel del mar, “hay sitios donde caminas 50 y 100 metros y el agua va repollando, porque es la zona de formación del río”.

“En los arroyos Blanco, La placeta y Azulito usted se puede bajar a beber el agua cristalina. Estos tres arroyos juntos son más agua que la que tiene el Yuna en ese punto. El Yuna es un arroyito ahí, lo paso con zapato y no me mojo. Y eso lo están destruyendo”.

Polanco, que nació en la comunidad Colorado (Monseñor Nouel), indica que es tan grave lo que está ocurriendo que no debería perderse tiempo en hablar, sino concentrarse en actuar, pues ese bosque latifoliado con abundancia de manaclas ha sido poco a poco desmontado para dar paso a la ganadería intensiva y a la agricultura.

“Eso está depredado y lo peor es que están dando créditos para la siembra de cultivos, cuando ahí no debería sembrarse ni siquiera café. Están sembrando agricultura con labranza intensiva, sembrando papas, cebollas, zanahorias…. Lo hacen principalmente campesinos que ya no viven en la zona porque les han vendido la tierra a empresarios agrícolas que aprovechan el buen clima de allá. Han llegado al colmo de permitir la construcción de dos gigantescos invernaderos que paradójicamente uno está en Bonao (Monseñor Nouel) y otro en Ocoa, porque los colocaron frente a frente dejando el Yuna por el medio, porque en ese pedazo el Yuna es la línea divisora entre las dos provincias”.EL “ACUEDUCTO” DEL PAÍS

El Yuna es el río más caudaloso de República Dominicana.“Estamos jugando con el principal recurso agua que hay en este país. El río Yuna arrastra 91 metros cúbicos; su caudal histórico irriga más del 60 % de la producción de arroz del país y tiene una capacidad instalada de más del 50 % de la energía eléctrica del país. Siete provincias beben agua del Yuna. No estamos hablando de un río cualquiera. Y si nosotros permitimos que pase con ese río lo que ha pasado con el río Tireo en Constanza, los dominicanos nos j…”, reflexiona Polanco.