Fior Cruz, quien estaba desgranando habichuelas verdes, comentó que la lata de este frijol se comercializa a 150 pesos, aunque aseguró que no obtiene buenas ganancias de la venta.

Los precios de los productos de la canasta familiar están “por las nubes” y los pasillos del mercado de Villa Consuelo, casi vacíos.
Así han descrito la situación algunos comerciantes y clientes del establecimiento ubicado en este populoso barrio de la capital.
Fior Cruz, quien estaba desgranando habichuelas verdes, comentó que la lata de este frijol se comercializa a 150 pesos, aunque aseguró que no obtiene buenas ganancias de la venta.
“A eso yo no le saco gran cosa, porque, por ejemplo, yo compro 500 pesos y lo que saco son 600 o 700 pesos”, explicó.
En el negocio de Bolivar Beltré, las ventas también han ido disminuyendo. Hasta media mañana de ese día, solo les había vendido a tres clientes, quienes compraron un par de libras de pollo, que vende a 80 la libra. Mientras, la carne de cerdo la expende a 120 pesos.
“En ese mercado se necesita que se maneje la mercancía a un precio más cómodo porque la gente va a los mercados a buscar buen precio”, indicó Beltré.
Adriano Beltré, del negocio Adriano Carnes, también vende la carne de cerdo a 120 pesos; la de res a 155 y la pierna criolla a 120.
En otros establecimientos venden el cartón de huevos a 200 pesos; la libra de salami a 130, al igual que la de chuleta; el queso amarillo entre 180 y 200 pesos; el queso blanco a 150 pesos y el jamón entre 65 a 240 la libra.
“Las cosas están mal, malísimas, ha bajado en más de un 35 por ciento en los últimos tres meses para acá. A esta hora nosotros no teníamos ni tiempo para desayunarnos, y mira ahora solo un cliente. Uno no está viendo dinero aquí”, explicó Edmundo Paulino, un comerciante de embutidos.
Guillermina, mejor conocida entre sus clientes como “La Mayimba”, también dijo que la situación está difícil y las ventas han sido regulares.
“La cosa está dura mami, la cosa está dura, está difícil. La venta ha ido regular, para comer nada más, no se está vendiendo como antes porque la cosa está dura”, a lo que agregó que solo de almuerzo una familia puede llegar a gastar mínimo 1,200 pesos diarios, sin incluir la cena y el desayuno.
Ella comercializa la libra de arroz a 35 pesos; los guandules y las habichuelas están a 75 pesos; las arvejas a 50 pesos; las habichuelas negras a 55 pesos; la libra de cebolla a 65 pesos y la de papa a 30 pesos.
