Derrames por embarcaciones pesqueras son la mayor preocupación

La segunda semana de junio se reportaron por los menos dos derrames de líquido oleoso en la Bahía de Luperón, un hecho que causó consternación en la comunidad local, pero que ya no es sorpresa, por la frecuencia con que esto sucede.
Un informe realizado por Pedro Hernández, administrador de la bahía, por parte del Ministerio de Medio Ambiente, confirma un derrame ocurrido el 11 de junio desde la embarcación de nombre Melissa Lynn, matrícula BP-M67-840PP, cuyo responsable es Antonio Miguel Martínez García.Según el informe, el vigilante del barco declaró al ministerio que, al momento de retirar con cubetas el agua de sentina de la embarcación, hubo un derrame cercano a las 7 de la mañana, lo que ocasionó la contaminación de cerca de 13,172 metros cuadrados en las aguas de la bahía y manglares.
El dueño de la embarcación enfrenta una sanción económica de cerca de un millón de pesos.
En noviembre del 2020, agentes de la Fuerza Naval y de la Dirección General de la Marina Mercante de Honduras capturaron a la embarcación Melissa Lynn, con 30 tripulantes y más de 30,000 libras de pescado, por pescar en aguas hondureñas. Otro barco logró huir.
La embarcación, de 19 metros de ancho y 62 de largo, fue trasladada a tierra firme hondureña para los trámites legales correspondientes. El 28 de diciembre de ese año, la tripulación fue absuelta y liberada gracias a la intermediación del embajador de la República Dominicana en Honduras, Marino Berigüete.
El pasado 14 de junio se reportó otro derrame en el mismo muelle desde la embarcación de nombre Poseidom, matrícula BP-P17-743PP, siendo el responsable de la embarcación Eulogio Rosario.
El viceministro de Costeros y Marinos del Ministerio de Medio Ambiente, José Ramón Reyes, informó a Diario Libre que dicho ministerio está en proceso de sometimiento a la justicia por reincidencia del Poseidom.
Un año sin avances
De acuerdo con un informe consolidado del Ministerio de Medio Ambiente, con fecha 6 de junio de 2023, la calidad del agua en la bahía está comprometida debido al alto estrés ambiental. El informe resalta que muchas embarcaciones carecen de depósitos para desechos fecales y el 65 % de la población de Luperón no tiene conexión al sistema cloacal. El vertido de lubricantes es mayoritariamente causado por barcos pesqueros (70 %), reparaciones clandestinas (19 %), lavaderos de vehículos (8 %) y problemas en motores de yolas (3%), lo que agrava la contaminación del agua.
Explica que el manejo inadecuado de desechos, tanto por embarcaciones como por habitantes dentro de la zona protegida, contribuye a la degradación ambiental. A pesar de que la Armada tiene registradas cerca de 21 embarcaciones en Luperón, muchas más buscan refugio en la bahía durante fenómenos naturales y permanecen allí, incluyendo embarcaciones hundidas que afectan visualmente el entorno.
Este informe fue realizado luego de que tres embarcaciones pesqueras se incendiaran en el muelle público de la bahía, por el mal manejo de combustible de una embarcación a otra, según reseña la prensa.
Comunitarios de Luperón comentaron a Diario Libre que los derrames de aceite y combustible son constantes en la bahía desde hace años y, a pesar de las constantes denuncias, el problema persiste, lo que contribuye al deterioro de los ecosistemas y la calidad de vida de la población.
