Víctima de las inundaciones de noviembre 2023 siente temor de revivir el momento amargo que pasó

Expresó que aunque denuncian situación de la calle Blasina Campusano, las autoridades no hacen nada

Jusety Pérez

La calle Blasina Campusano, en el sector de Manoguayabo, en  el municipio Santo Domingo Oeste, Santo Domingo volvió a inundarse, debido a las intensas lluvias de los últimos días ocasionadas por la influencia de una vaguada en la República Dominicana.

En la zona, las precipitaciones registradas el sábado 18 de noviembre de 2023 produjeron varias víctimas mortales.

Una de las afectadas expresó a Diario Libre que las lluvias recientes la inquietan y desesperan. Manifestó que no puede dormir pensando en lo que ocurrió durante el evento del año anterior. Su esposo fue una de las cinco personas que fallecieron en esta zona.

Regresó a su casa hace un mes 

Irene Sánchez regresó a su hogar hace apenas un mes después de pasar cinco meses en la casa de una hermana, debido a las condiciones que presentaba su vivienda.

Indicó que estaba consciente de que tenía que regresar a su casa, sin embargo siente temor de revivir el momento desesperante que experimentó hace meses, cuando una pared se desplomó arrastrando consigo toda el agua acumulada del otro lado, sorprendiendo a los residentes de la zona.

Denunció que los responsables de que las inundaciones no paren en esta área son las autoridades del Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste, quienes afirmó permitieron la modificación de una cañada en un área verde y la construcción de un complejo de edificios que no permite que el agua drene adecuadamente.  

«Es mejor a veces ni hablar, porque aquí cada quien hace lo que le da la gana. Ya uno está cansado de hablar lo mismo aquí y aquí no se hace nada», sostuvo. 

Recibe quimioterapia 

La mujer recibe quimioterapia ya que padece cáncer de colón. Buscará ayuda psicológica al entender que emocionalmente no se siente bien por lo ocurrido, ya que esto podría afectar su salud. Con las lluvias de noviembre perdió a su esposo Jorge Alberto de Pozo y todos sus ajuares. 

«Uno no se recupera tan fácil, pero sí me acuerdo de eso, lo transformado que estaba y luché mucho con eso yo con mis quebrantos y poca ayuda. Cuando veo los nublados me pongo muy nerviosa, quisiera que me sacaran para afuera, que no me dejen aquí», expresó al agradecer a Dios que siempre tiene personas que la apoyan.