Los galenos justifican que los bajos montos que les pagan las ARS los obligan a cobrar esas sumas que son asumidas por los enfermos

Desde el año 2015, la pareja de esposos conformada por Iris Díaz y Pedro Soriano vive en carne propia los estragos físicos, emocionales y económicos del diagnóstico de una enfermedad.
Pedro, quien tiene problemas en la próstata, actualmente está conectado a una sonda y se encuentra desempleado, dejando toda la carga del hogar a Iris, quien también es madre de una niña especial.
Esto los ha llevado al punto de que, creada una relación de confianza con su urólogo, les confesaron que no podían seguir pagando la diferencia de 3,000 pesos cada vez que van a consulta, sin considerar los medicamentos que toma Soriano. El doctor fue condescendiente y les rebajó la tarifa a mil pesos.
Este pago adicional a la cobertura del seguro médico fuera de la Aseguradora de Riesgo de Salud (ARS) es lo que se define como copago, que, de acuerdo con Sach Asprea, asesor jurídico del Colegio Médico Dominicano (CMD), es un «monto convencional» fijado por cada galeno.
«Hay especialidades médicas que son más riesgosas que otras o que conllevan más trabajo o años de estudios y esos especialistas tienen sus tarifas establecidas», indicó.
Asprea explicó que «el copago tiene su origen en el bajo monto que les pagan las ARS a los médicos por consulta y como una forma de compensar es que el médico ha creado el copago. El copago es la subsistencia del médico… No está regulado per se en una ley».
Las ARS contratan los servicios de las Prestadoras de Servicios de Salud (PSS) de acuerdo a un tarifario.
Está establecido que las ARS cubren hasta un 80 %, dejando el 20 % restante al bolsillo del paciente, cifra que, siempre es excedida en consultas, laboratorio, Rayos X y procesos ambularorios.
Sostenibilidad financiera
«El tope del copago está establecido por ley, que tal vez algunos médicos se excedan en el cobro de esas diferencias puede tener que ver con un tema de sostenibilidad financiera del sitio donde labora el médico», afirmó el presidente del Colegio de Cirujanos, Leonardo Brito.
Brito señaló que, el cobro como tal no incurre en una ilegalidad y que, el galeno debe hacerle frente a una serie de gastos «y eso los obliga a garantizar unos ingresos mínimos para poder solventar el ejercicio y la práctica de su profesión».
Entiende que la solución está en que la Sociedad Especializada a la que ese médico pertenece establezca criterios y un tarifario actualizado, buscando un equilibrio.
«Tiene que haber una referencia y establecer parámetros, pero también hay que entender que las tarifas y honorarios que está recibiendo la mayoría de los profesionales de la salud son tarifas pírricas y eso ha abierto la puerta a buscar mecanismos para compensar», justificó.
«Tenemos un intermediario que no hace su labor de garantizar que el servicio llegue de manera asequible al paciente y de que el profesional reciba la retribución correspondiente», aseveró.
