Comerciantes y residentes del poblado reclaman la limpieza de las vías.

09/04/2024 00:00 | Actualizado a 09/04/2024 10:19
El frente de diferentes negocios, escuelas y hogares en el municipio de Los Alcarrizos están copados por los vertederos improvisados que actualmente emanan un hedor degradable, provocando el disgusto de los residentes.
La contaminación visual, los insectos y la incomodidad al transitar, son algunos de los estragos que está provocando el cúmulo de basura, que afecta diariamente a los residentes y visitantes de esta localidad.
En la calle Duarte, la principal vía de este poblado, reporteros de este diario observaron que específicamente en las esquinas, justo en los postes de luz, hay gran cúmulo de desechos sólidos.
Leo Martínez, uno de los encargados de una repostería ubicada en la calle Duarte dijo que tienen dos años en ese negocio, manifestando que el montón de basura les afecta en el aspecto, así como el hedor y las moscas que se congregan por la cantidad de basura que se acumula en los alrededores, recibiendo por esta razón quejas por parte de algunos clientes.
Dijo que después de quejarse varias veces y el ayuntamiento no hacer nada dijo “nosotros buscamos un camión para que retire la basura, pero adicional también pagamos mensual entre 500 y 600 pesos al ayuntamiento”.
Las quejas de los moradores recaen sobre Cristian Encarnación, el alcalde de este municipio por la poca recogida de los desechos sólidos que se realizan en las diferentes calles y sectores de Los Alcarrizos.
A Krian Encarnación, encargada de venta en una contraventa situada en la calle Duarte, no dejó que le preguntaran bien sobre la problemática cuando ya estaba diciendo “hay mucha basura en la calle, demasiada, huele muy mal”.
Antes pasaban con más frecuencia, pero después de las elecciones (municipales) está más complicado”.
Cartones, fundas plásticas, sacos, gomas y hasta ramos secos de árboles lanzado son parte de los elementos que hacen el montón de basura que llenan las aceras y los espacios de la vía pública, manteniendo preocupado a los residentes.
Camila Almonte, una habitante en el sector La Piña, dijo que “con el mal olor no se puede dormir ni estar tranquilo. Ese síndico no está haciendo nada, porque perdió; eso es lo que yo entiendo”.
En las afueras de la escuela Ramón Emilio Jiménez, un considerable tramo se encuentra ocupado por basura.
“Cuando los niños salen de la escuela y tienen que cruzar la calle por la basura los pueden hasta chocar”, expresó Almonte.
