JESSICA ARNOBOCA CHICA
En la mañana de este Sábado Santo la concurrida plata de Boca Chica aún tenía varias mesas vacías, pero conforme avanzaban las horas las personas iban llegando a esta zona.
Feliz Marinez, quien llegaba desde Villa Mella, manifestó que su intención para este día «era estar tranquilo en familia» y que había elegido la está playa por la cercanía de su residencia.
Mientras que Novel Rodríguez, que ya se encontraba en su mesa y se disponía a comprar un servicio de comida, dijo que los precios estaban asequibles y en los pescados variaban dependiendo el tipo que se quiera consumir.

