El relevo en los conglomerados es una estrategia para permanecer en el mercado y reinventarse

Es común que en la República Dominicana las empresas sean familiares y ninguna está obligada a la transparencia exigida a las que cotizan en bolsas de valores, salvo la participación debida a los accionistas.
Sin embargo, los cambios en la administración de los negocios más importantes del país trascienden y la tendencia es a que las nuevas generaciones, formadas bajo el ojo cuidadoso de los mayores, tomen las riendas, innoven y se adapten a los nuevos tiempos y exigencias del mercado.
Poco habituales son los anuncios, como el hecho en esta semana por la segunda generación de la familia Ramos Fernández, sobre la transición para terminar con su retiro de roles gerenciales en Grupo Ramos en el próximo año. Estrategias similares también han seguido otros conglomerados de origen familiar en el país en su apuesta.
«Estamos convencidos de que este es el mejor momento para hacerlo, después de una exitosa trayectoria laboral de muchos años de servicio», afirmó Mercedes Ramos Fernández, presidenta del Consejo de Directores de Grupo Ramos, en una carta en la que avisó la decisión a sus proveedores y relacionados. El origen de la empresa se remonta al 1965.
Otras compañías dominicanas de larga data han visto a bien hacer cambios administrativos y en sus líneas de negocios, lo que les ha permitido seguir consolidadas. Estos son algunos ejemplos.
Grupo SID
La Sociedad Industrial Dominicana -hoy Grupo SID- es un conglomerado de empresas de fabricación y comercialización de productos de consumo masivo con más de 2,000 productos bajo su sombrilla y presencia en 17 países. Su historia data desde 1937. Está conformado por las compañías MercaSID, Induveca, Induspalma, Escogido Baseball Club y NEXT.
Además es el distribuidor de marcas de consumo masivo. Su fundador, José María Bonetti Burgos, visionó una industria manufacturera de grasas comestibles. Se le unieron más tarde Jesús Armenteros Seisdedos y Ernesto Vitienes Lavandero. El legado de los fundadores ha cruzado ya tres generaciones y el grupo está dando paso a la cuarta.
En 2015, se realiza una transición generacional y se designa a Ligia Bonetti Du-Breil como presidenta ejecutiva de las empresas del grupo. Pasó a ocupar los cargos de José Miguel y Roberto Bonetti Guerra, quienes concluyeron su labor de más de 45 años a la cabeza del consorcio, pero siguen formando parte de la administración.
En el negocio también permanecen integrantes de las tres familias, como Mario Cabrera Vitienes, Mónica Armenteros, Rodrigo Vitienes, José M. Armenteros, José M. Bonetti y Roberto Bonetti, según informaciones institucionales publicadas.
Grupo Puntacana
El Grupo Puntacana lo conforman más de 12 empresas y cuenta con una sombrilla de 15,000 colaboradores directos e indirectos. Entre sus negocios se destacan hoteles, campos de golf, un aeropuerto internacional y un periódico.
Su inicio se remonta al 1969, cuando el estadounidense Ted Kheel y un grupo de 40 socios compran aproximadamente 30 millas cuadradas de tierra sin desarrollar en el este de la República Dominicana.
Para 1970, el dominicano Frank Rainieri, Kheel y sus socios comenzaron el desarrollo del proyecto turístico de Punta Cana, que posteriormente se convierte en uno de los destinos de vacaciones más visitados en el Caribe.
En 2021, Frank Elías Rainieri asume el liderazgo del grupo que su padre cimentó, siendo designado como su CEO (Chief Executive Officer). Sus hermanas Paola y Francesca lo acompañan en esa dirección, la primera como CMO (Chief Marketing Officer) y la segunda como CFO (Chief Financial Officer). En esta gestión se han anunciado nuevas inversiones en Miches, Punta Cana y Guyana, y se apuesta por la diversificación.
