Actualmente, una de cada 36 personas evaluadas es diagnosticada con TEA

Claudia Fernández

Inauguran primer congreso CAID y destacan que el autismo no es una enfermedad

Con la presencia de la vicepresidenta Raquel Peña, el Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) inauguró este jueves su primer congreso «Actualización de la discapacidad«, con el objetivo de mejorar la atención en las condiciones a las que ofrece atención terapéutica en sus sedes de Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Este, San Juan de la Maguana y Santiago.

La mesa de honor estuvo integrada por el padre Jorge William Hernández, presidente del Consejo Directivo del CAID; Henry Rosa Polanco, director nacional de la institución; y el doctor Roger Montes, de la Organización Panamericana de la Salud en la República Dominicana.

Veinte especialistas nacionales e internacionales fueron convocados durante dos días para exponer los avances científicos en las diversas modalidades de tratamiento del síndrome de Downtrastornos del espectro autista y parálisis cerebral. También para celebrar el décimo aniversario de la institución

Peña dijo que era un honor asistir al evento en la antesala del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora cada 3 de diciembre, destacando la importancia de detectar esa problemática a tiempo y que toda la familia, todo el sistema de salud, pueda «saber cómo atender a esos niños, a esas niñas, a los familiares, a las escuelas, a toda la sociedad dominicana».

Recordó que parte de la labor estatal es promover la inclusión y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y quienes les rodean.

«Todos los ciudadanos dominicanos tienen el derecho, y deben tener el derecho, de participar plenamente en la vida social, en la vida económica, en la vida cultural, en la vida política del país, sin importar su condición física o su condición mental», consideró durante el acto protocolar.

«Estamos trabajando en la implantación de políticas, pero también en la implementación de programas que puedan fomentar la inclusión social y laboral de todas las personas con discapacidad, promoviendo la autonomía y que cuenten con los apoyos necesarios para desarrollar todo su potencial», agregó.

También citó como fundamental el contar con la legislación adecuada que proteja los derechos de las personas con discapacidad.

Por su lado, el director del CAID, Henry Rosa, aseguró que el evento fue posible gracias a «los propios especialistas que están desde el inicio del CAID, que han querido celebrar su décimo aniversario compartiendo sus experiencias, lo que han ido construyendo, tanto de manera teórica como práctica».

Sobre las novedades en el CAID, contó que en Santo Domingo Este se han ido integrando los servicios, contando ya con atención temprana, pediatría y nutrición, así como terapia de lenguaje y habla.

«Próximamente seguiremos incrementando las demás terapias», aseguró.

Conferencia inaugural

El psicólogo Ramiro Mitre, director de la Fundación Neurodiversidad de Argentina, fue uno de los oradores invitados y explicó que el Trastorno de Espectro Autista (TEA) no es una enfermedad, sino un conjunto de signos y características particulares en cada individuo.

En «Cambio de paradigma en el abordaje del TEA«, el especialista indicó que «cada cerebro funciona diferente y no hay nada de malo en eso», por eso existe el término «neurodiversidad«.

También exaltó el hecho de que más adultos, que crecieron sintiéndose diferentes, también están siendo diagnosticados y recibiendo las terapias adecuadas.

«Sin diagnóstico, no podemos encontrar herramientas«, puntualizó.

El experto indicó que, de tres mil tratamientos disponibles, solo 28 cuentan con evidencia científica.  

Detección temprana

La encargada de evaluación y diagnóstico del CAID Santiago, Claudia Cuevas, señaló la importancia del seguimiento al desarrollo del niño y ver si muestra conductas atípicas, en especial, si en la familia ya otro miembro ha recibido el diagnóstico o los padres muestran preocupación por el desarrollo de su hijo.

Aunque puede hacerse antes, a partir de los 18 meses los diagnósticos tienen mayor fiabilidad porque la sintomatología es más afianzada. 

«La mayoría de padres y madres que tienen un niño con autismo sospechan desde antes del bebé cumplir un año», dijo la psicóloga durante su ponencia «Screening y diagnóstico temprano».

Para hacer un screening (cribaje), hay que aprender a identificar las señales de alerta con el reto de que se presentan en manifestaciones muy diversas.

«No todos los niños tienen un librito«, confesó.