Durante la época de Trujillo, la ciudad se expandió con proyectos habitacionales como este sector llamado en sus inicios «Galindo» y «Farías»

Todavía conserva casas originales

El sector María Auxiliadora, llamado en sus inicios «Galindo» y «Farías», fue creado por Rafael Leónidas Trujillo en 1944 como un modelo de expansión del hábitat urbano de la ciudad, en una zona que para la época estaba semidespoblada y era utilizada principalmente para el pasto de animales.

Todavía hoy, casi 80 años después, algunas de sus viviendas se mantienen intactas e incluso guardan las tejas producidas por la Alfarería Dominicana, CxA, propiedad de Trujillo, las que han sobrevivido al paso del tiempo y de los huracanes, además de que se puede leer en su interior los grabados que dicen: «Ciudad Trujillo».

María Auxiliadora limita al norte con la avenida Padre Castellanos; al este con la Francisco del Rosario Sánchez, al sur con la 27 de Febrero y al oeste con la calle Yolanda Guzmán. Su población actual supera los 100,000 habitantes.

En principio, el régimen concibió el sector para beneficiar a oficiales y subalternos de las Fuerzas Armadas que no tenían vivienda. El nombre de María rendía honor a la esposa del tirano, doña María Martínez, la cual era considerada por algunos pobladores como una persona, solidaria y «auxiliadora». María Auxiliadora era también la advocación de la parroquia de la Iglesia católica del sector.

Estas tierras eran terrenos accidentados, en los que se cultivaban frutos menores para el consumo de las pocas familias que vivían en esos predios. El gobierno las transformó en una zona urbana, con un modelo de vivienda de tres habitaciones y los servicios básicos de agua, energía eléctrica, calles y aceras anchas, un centro de salud y uno de educación, y un patio de más de 10 metros.

La mayoría de las casas han sido remodeladas por los herederos de los propietarios originales, ya fallecidos.

Revolución de abril, 1965

Fue a partir de la Revolución de abril de 1965 cuando el entonces ensanche comenzó a transformarse en un barrio citadino, con la llegada de migrantes de distintas partes del país, principalmente de la región sur.

Es un sector que conserva su tranquilidad, sobre todo en la parte oeste, aunque sus moradores han denunciado ocasionales olas de robos en la parte que colinda con Guachupita y Los Pinos.

Como dice Celeste Aurora García, de 90 años -residente desde hace 58 años en el sector-, muchas cosas han cambiado, pero el barrio se mantiene tranquilo.

Doña Celeste, viuda de Rafael Emilio Bidó Medina y cuñada de José Joaquín Bidó Medina (uno de los fundadores del Partido de la Liberación Dominicana, recién fallecido), cuenta que fue vecina de una familia cuyos miembros recibieron al menos 10 viviendas por disposición de Trujillo.

El tirano tenía una relación amorosa con una joven de 17 años de esa familia. Se llamaba Mónica Sánchez, apodada «Mony», y cuentan en la vecindad que fue una de las más conocidas amantes del dictador. Para ganarse los afectos de la muchacha, beneficiaba a sus parientes con viviendas y otras dádivas.

«Ella tenía su novio y a los 17 años, él (Trujillo) se enamoró y ella le decía: ´yo no te quiero porque tu mataste mi amor´. Pero ella tuvo que dejar a su novio para meterse con él, obligado; tú sabes cómo era, era obligado. Después de la muerte de Trujillo, ella se casó y tuvo dos hijos», cuenta doña Celeste.

Más anécdotas

Emilio Espaillat vive desde hace 60 años en el sector, en la calle Juan Evangelista Jiménez, y dice que guarda gratos recuerdos, como los apellidos de familias reconocidas, como los Aguiló, Bidó Medina, Caamaño Deñó y otras. Recuerda el enfrentamiento que hubo entre pobladores y miembros del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas, conocido como Cefa, cuando apresaron y luego fusilaron a Yolanda Guzmán, quien se unió a los grupos armados constitucionalistas.

Considera que el barrio no ha cambiado mucho y asegura que en los 60 años que lleva residiendo en el lugar, nunca ha sido víctima de robo. «Yo dejo esta puerta abierta y nunca me han robado; yo creo que eso no ha cambiado mucho, es el mismo barrio», manifiesta y, a pesar de su escasa visión por los años, describe el vecindario a la perfección y señala las zonas donde vivían las familias y estaban las entidades que históricamente han existido en el barrio.