La tragedia ocurrida ayer en San Cristóbal hizo recordar otras registradas en esa y otras ciudades.
PAUL MATHIASENSanto Domingo, RD
Edificios destruidos, casas derribadas, vehículos inservibles, restos humanos esparcidos por el pavimento, bloques de concreto desprendidos, hierros retorcidos por el fuego y el dolor por los fallecidos, es parte del trágico resultado que deja una explosión.
El reciente suceso en San Cristóbal es la suma de todos esos sucesos, que se quedan corto al describir la zona de guerra que se formó por la explosión de un local comercial en el centro del municipio.
Pero este no es un hecho aislado, ya que las explosiones en comercios, así como en otras zonas, por “descuidos” o buscando cobrar un seguro, son algo frecuente en República Dominicana

