GUILLERMO PÉREZJimaní, RD
Mucho enojo y resignación, con esto está viviendo y aprendiendo a convivir por siempre la población de Jimaní, la capital cabecera de la provincia Independencia, al lado de una enorme masa de indocumentados que han llegado y continúan entrando, como torrente humano, para quedarse.
La presencia de indocumentados de Haití es cada vez mayor en los vecindarios, donde, al hacer asiento en sus tierras, le arruinaron los sueños de crecimiento de sus comarcas, bajo costumbres y forma de vida dominicana.
Si alguien cuenta una historia contraria, miente. Haití esta aquí. Parece bastante tarde para impedirlo. Están entremezclados con los habitantes locales, resultando problemático distinguir entre quienes son más o son minoría aquí.

