Por: Dr. Fausto Mota García
En la primera fase de estas colaboraciones, esbocé a vuelo de pájaro lo que es una clase gobernante; y afirmé que muy pocos pueblos del país tienen el privilegio de contar con esa macroestructura definitoria de sendero de desarrollo.
Quizás Santiago de los Caballeros constituya uno de esos paradigmas donde sus dirigentes entendieron que “en la unión está la fuerza” y asimilaron que las cosas importantes se conversan, se buscan consensos, se trazan planes, metas, se designan responsables, se procuran los recursos y se marcha hacia la consecución de propósitos; sin protagonismos individuales; sólo pensando en el interés supremo de la Patria Chica.
No quiero caer en criticidad y negatividad pero constituye una vergüenza que después que la ciudad de La Vega ha sido dirigida en los últimos 31 años por buenos ingenieros, nuestro pueblo no posea un plan vial, ni planes que orienten nuestro desarrollo en ningún aspecto. Observen la entrada a nuestra ciudad cuando se penetra a la misma entrando desde Santiago, por la calle principal Antonio Guzmán; insólito el desorden, los negocios en las aceras, el caos vehicular y la imposibilidad de que los peatones puedan transitar con decencia. Parece un nuevo Macondo en el centro del Cibao.
Y esto señores, no puede seguir asi; no podemos seguir callados e indiferentes ante cuadros tan dantescos.
Sensibilizado por esta delicada situación entretejemos estas líneas, nada personal, lo inverso, el enfoque es institucional con el noble propósito de que despertemos del letargo y dejemos de pensar que hablando bonito de nuestro pasado, vamos a solucionar los problemas del presente. Todo el que me conoce medianamente, sabe que soy un enamorado de la historia y la literatura, pero por Dios, ya es tiempo de que dirijamos la mirada hacia proyectos futuristas. Nuestro pueblo reclama acción de calidad y eso podemos ofrecerlo y aportarlo, es cuestión de visión, planificación y acción.
En nuestro amado pueblo de La Vega existe una camada de personalidades con competencias, nivel y visión para poder elevar nuestros estándares de desarrollo. Mencionaré algunos nombres, consciente de que cometeré el acostumbrado error de olvidar otros que quizás sean más relevantes que los mencionados. Asumo el riesgo, fortalecido en la certeza de que muy pocos pueblos tienen un staff de notables como nosotros; y paso a mencionar una muestra de nuestra gran riqueza humana. ¿Qué pueblo del país puede darse el lujo de tener intelectuales, empresarios, activistas y visionarios como: Francisco Morilla (Fancho), Joel Martínez, Don Herman Despradel (Don Manito), Cesarito Abreu, Milton Berrido, Rafael Hernández, Jacqueline Polonia, Fausto López, Rubén de Lara Hugo Estrella, Omar Beato, Rossi Villeta etc.? ¿Qué pueblo cuenta con una plataforma productiva del bagaje de: Oliverio Espaillat, Ney Pimentel, Pavel Concepción, Miguel Morilla, Pedro Restituyo, Eddy Martínez, Ramón de Jesús Contreras, Pancho Motors, Héctor González, Pedro Alorda, Juan Alberto Suarez, el grupo Medrano, Rubén Almonte, Manelo Pimentel, entre otros?
¿En el ámbito político quién puede exhibir una dimensión política con dirigentes de la talla de: Euclides Sánchez, kelvin Cruz, Fausto Ruiz, Chío Jiménez, Mario Hidalgo, José Rubén Gonell, Ángel Estévez, Popo Veras, Enrique Ramírez, Agustín Burgos, Genao, Alexis Pérez, etc., etc.? Partiendo de estos constructos es que afirmo que a nosotros sólo nos falta pensar, planificar y actuar como clase de poder.
Avancemos y seremos ese pueblo bendito y ejemplar, modelo del país y toda américa. ¡Amén!
