República Dominicana enfrenta varios retos en el sector construcción, entre ellos la antigüedad de los camiones de carga y distribución, los cuales tienen más de 20 años de vigencia y, por defectos técnicos, afectan las vías públicas y el medio ambiente.
La observación la realizó ayer el presidente de la Cámara Dominicana de la Construcción (Cadocon), Raúl N. Rizek, durante un encuentro con la prensa, en el que presentó la delegación de una empresa italiana que busca ampliar sus negocios en el país.
«Un reto que tiene el país es la edad de su flota, tanto de los vehículos de carga como los de distribución. Hablando de la edad promedio de los de carga, andan por los 20 años«, calculó.
Con frecuencia se puede observar que en las calles y carreteras a nivel nacional hay restos de materiales de construcción que afectan el flujo vehicular y, en otros casos, camiones a los que se les derraman otros tipos de insumos que obstaculizan también el tránsito.
Rizek adelantó que, a medida de que se vayan modernizando los camiones, el problema del desperdicio de materiales, accidentes y obstrucciones en las vías públicas se irá eliminando. «Es muy molesto ese concreto que se derrama«, comentó.
«Traer esos vehículos viejos, usados en otros países, ese es el problema que traen», dijo, al tiempo de explicar que la cantidad de material que se desperdicia es poca y el daño mayor es el que se evidencia en las calles y carreteras.
