Rafael Castro

Los viajes en avión en la actual coyuntura que vive la aviación comercial se han convertido una verdadera pesadilla, con el crecimiento de las operaciones y retrasos de vuelos, largas filas en los aeropuertos y dificultades para abordar.

De acuerdo con datos ofrecidos por el Departamento de Operaciones de Vuelos, de Aeropuertos Dominicanos XXI (AERODOM), de 1,738 operaciones de vuelos que se registraron en julio por el aeropuerto Internacional de Las Américas desde y hacia diferentes países, 900 de éstos presentaron retrasos en su llegada y salida desde la terminal aeroportuaria.

Los datos suministrados revelaron asimismo, que solo 70 casos, es decir, menos del 10%, de los retrasos se produjeron por causa atribuibles a las operaciones propias del mismo aeropuerto.

Entre las deficiencias que habrían originaron esa situación, el informe citó la falta de disponibilidad de puertas de embarque, los registros prolongados a pasajeros de parte de las agencias de seguridad del gobierno y otros inconvenientes en el sistema operacional de la terminal.

 Los retrasos en la salida de algunas operaciones, según los reportes, habrían sido generados por las revisiones rigurosas que hacen a los equipajes de los viajeros los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), y del Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de Aviación Civil (CESAC). Así como carencia de equipos esenciales. En el informe de Aerodom, se reseña, sin embargo, que la gran mayoría de de los retrasos de los vuelos de las aerolíneas durante ese período se produjeron en los aeropuertos de origen atribuidos a la falta de pilotos, azafatas y personal auxiliar de vuelos de las aerolíneas operadoras del servicio.