Por:David Ramirez

La llegada de inmigrantes ecuatorianos a Estados Unidos y particularmente al área de Nueva York registra cifras sin precedentes. Ellos superan a los salvadoreños como la cuarta mayor nacionalidad que arriba a la frontera de forma irregular después de los mexicanos, guatemaltecos y hondureños, de acuerdo a las organizaciones que monitorean el fenómeno migratorio.

La pérdida de miles de plazas de trabajo que generó la pandemia de Covid-19 es vista como la causa principal del nuevo éxodo de ecuatorianos a partir del 2020. Sólo el año pasado, unos 130.000 inmigrantes de esta nacionalidad llegaron hasta México con la intención de cruzar a Estados Unidos, según cifras del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador (MREMH).

Aunque históricamente la mayoría de los inmigrantes ecuatorianos provienen de las provincias andinas de Cañar y Azuay, la tendencia en este momento señala que quienes se arriesgan a venir en busca de oportunidades, provienen de las distintas regiones del país. 

El Centro Comunitario Andino (CCA), en Corona Queens, es una de las organizaciones que ofrece asistencia a los recién llegados, se ha visto colmado en estos días.

“Buscamos desesperadamente trabajo, venimos para sobrevivir junto a nuestras familias”, dijo Benito Toapanta, que tiene tres semanas de haber llegado a Nueva York tras un viaje de más de dos meses desde Ecuador.

“A diario llegan a Nueva York familias completas, otros arriban solos e incluso, menores no acompañados, son tantos que a veces superan nuestra capacidad de ayuda”, comenta Inti Sinche, activista del CCA. La Ciudad tiene conocimiento del auge migratorio y afortunadamente nos está apoyando en sobrellevar la contingencia.

Oswaldo Guzmán, presidente del Comité Cívico Ecuatoriano (CCE) coincidió en la gravedad de la crisis que supone la llegada de cientos de sus connacionales al área.

“Vienen huyendo de la pobreza, del desempleo, lo único que buscan es salvar a sus familias y aquí nos multiplicamos en asistirlos en todo lo que podamos”, dijo Guzmán.

Agregó el activista comunitario que la mayoría son agricultores, pero entre ellos hay carpinteros, mecánicos, choferes como también muchos con títulos universitarios, dispuestos a trabajar aquí en lo que encuentren.

Entre tanto William Murillo desde la organización 1800 Migrante responsabiliza al Gobierno por la salida de miles de connacionales del país.  

“Estamos ante un problema estructural del Ecuador. La falta de empleos, la corrupción, la inseguridad, son asuntos que, en lugar de solucionarse, se han profundizado y son las causas que obliga a la gente a emigrar en masa”, asegura Murillo.

En 2021 desaparecieron 37 personas cruzando la frontera, de estos casos sólo se esclarecieron 17, esta cifra sólo considera a los que fueron reportados a las autoridades ecuatorianas, pero no están todos los desaparecidos, destaca BBC News, en un reportaje de abril pasado.

“El éxodo no es un problema migratorio como se lo quiere presentar. La Cancillería ha fracasado por su inconsistencia en presentar un plan que evite la migración de ecuatorianos”. Murillo insiste. “En muchos casos, no responden a las familias que claman por sus desaparecidos, es una actitud que raya en la insensibilidad”.

Algunos de los inmigrantes consultados dijeron que actualmente los coyotes cobran entre 15 mil y 30 mil dólares por pasarlos por la frontera estadounidense desde México.

En contraste, el Embajador José Sandoval, Cónsul General de Ecuador en Nueva York destaca que el Gobierno y la Cancillería tienen en curso una serie de políticas para desalentar la inmigración riesgosa.