ha recuperado su esplendor. Fue construida en 1914 por el ingeniero Zoilo Hermógenes García para su residencia familiar en el tradicional sector de Gascue de Santo Domingo. La confección de las famosas raíces que la caracterizan y le aportan su singularidad es atribuida al artesano catalán José Domenech, según la estética del art noveau que se había desarrollado en Europa. Sin dudas, el inmueble restaurado representa un invaluable aporte al patrimonio arquitectónico dominicano.

La Casa de las Raíces es una de esas viviendas que agrandan el imaginario y hacen que distintas generaciones se apropien de su imagen, ya sea por curiosidad, por admiración o por vivencias apegadas al recuerdo. Se destaca su rareza dentro de todo un conjunto de inmuebles que responden a la primera mitad del siglo XX y bordean la gran manzana que ocupa el Palacio de Gobierno dominicano, donde antes estuvo la Receptoría General de Aduanas administrada por los Estados Unidos.

El nombre original Villa Hena corresponde a una de las hijas del propietario; el inmueble estuvo allí antes que el Palacio Nacional y ha sido testigo de muchos acontecimientos importantes de la historia local desde su construcción en 1914. Tres años antes se había ampliado el trillo frontal de la casa para dar paso a la avenida Dr. Delgado, una de las primeras obras viales de la expansión de la ciudad de Santo Domingo durante la presidencia de Ramón Cáceres.
