Por:Jorge Fernández.

Sin secretos, trampas o atajos también se gana la Serie Mundial, y los Atlanta Braves lo demostraron: con bateo oportuno y pitcheo de élite vencieron en el sexto juego (7-0, serie 4-2) a los Houston Astros para convertirse por cuarta vez en campeones de MLB. El cubano Jorge Soler abrió la lata y guió a los dirigidos por Brian Snitker al título.

En la tercera entrada, con el partido empatado a cero, dos outs en la pizarra, cuenta máxima y dos hombres en base, Soler despachó su tercer jonrón de la Serie Mundial, el más importante de su carrera. Lo celebró como debía, soltando el bate y haciendo señas hacia sus compañeros. Euforia total. 3-0 demoledor para Houston.

El bambinazo de Soler al venezolano Luís García empató el liderato de todos los tiempos de jonrones entre los latinoamericanos en una Serie Mundial..

Dansby Swanson siguió el ejemplo de Soler, aunque con un jonrón de dos carreras ante Cristian Javier. Igual de valioso, pues aumentó la ventaja a cinco carreras en la quinta entrada. Medio partido por delante y mucho terreno ganado.

En la misma entrada, pero en contra de otro lanzador (Blake Taylor), Atlanta continuó haciendo daño y desmoralizando a su rival. Freddie Freeman dio un doblete remolcador que puso aún más cuesta arriba una posible hazaña de los locales. El destino lo estaban escribiendo, y no habría manera de borrarlo.

Mientras que el bateo oportuno hacía su trabajo -dos jonrones con dos outs en la pizarra-, el pitcheo se comportó a la altura, como la mayor parte de la serie.

El abridor Max Fried lanzó seis entradas en blanco, permitiendo solo cuatro hits, y ponchando a seis rivales. Generó dos roletazos para doble play, los cuales hicieron mucho más sencilla su labor. Se convirtió en el primer lanzador en la historia en conseguir un partido semejante en un potencial juego para ganar la Serie Mundial.

Freddie Freeman apareció nuevamente para castigar: jonrón solitario que puso el definitivo 7-0 en el marcador. Era la séptima entrada, pero parecía ser la última. Nunca se vio a los Astros amenazar a la ofensiva.